sylvia
14 Jun 2017

sylvia

“¿sabes qué creo? … creo que cuando

14 Jun 2017

“¿sabes qué creo? … creo que cuando eres tan feliz, cuando alcanzas ese grado de felicidad tan desbordante, contraes una deuda con la vida… te estoy hablando en serio, ¿eh? y… esa deuda acabarás pagándola tarde o temprano, como la pagué yo.”

 

Celso Castro.

Editorial Destino.

 

lo ha vuelto a hacer este hombre. que yo no quería leer sylvia porque estaba segurísima de que no podía ser mejor que entre culebras y extraños, que no es sólo que un libro te guste tanto que te mejore la aspereza de vivir sino que te sorprenda como un regalo casi personal, no sé si me explico -que yo sé que es imposible que una editorial se gaste su dinero en un libro que a mí me hacía falta ¿me entiendes?- y también sabía que sería leer el mismo libro que la otra vez, porque Castro es un escritor de verdad aunque, además, escriba. quiero decir que no es de esos que dicen pues bueno a ver si se me ocurre una historia y la vertebro y la visto con palabras y a lo mejor se vende, que eso es lo que hacen casi todos los escritores y a mí me parece bien porque si lo mejor que uno hace es inventarse historias y contarlas es justo, dime tú si no, que quiera pagar así sus cosas de capricho y sus suministros básicos. que es lo mismo que hacen los mecánicos de fórmula uno o -yo qué sé- los que te quitan el gotelé con perlita antes de que te pongas a gritar y nadie dice que deberían ganarse la vida de otra forma. de una forma normal y amar con normalidad, pero yo te juro que lo menos normal de este mundo es un ser humano normal y de eso habla Castro en sus libros, de lo raro que es atravesar el día y anochecer sin matarte de una sola vez en vez de minuto a minuto. y del amor de los anormales -yo la primera- y que sabemos que hacemos daño sólo con vivir y que la alternativa no es para todo el mundo. que te lo digo así de claro y sin tonterías, que hay que leer a Celso Castro. y si te crees -que no me molesto, yo soy así como tú- que no soy nadie para afirmar tanto, que sepas que Vila-Matas lo dijo hace mucho tiempo, mucho antes de sylvia, además: dice que es un acto de justicia poética advertir de su subversiva valía y, por una vez, hasta se ha quedado corto. que ahora sigo, no te vayas, pero te tengo que decir que no entiendo todo lo que les cuesta a los consagrados reconocerles su mérito a los coetáneos, que yo creo que se creen que van a perder la interinidad en el país semanal o algo peor. a ver si no que cuando les preguntan lo que están leyendo y resulta que todos andan con un Turgeniev rarísimo, que yo creo que lo leen en ruso o en una traducción latinoamericana y censurada del sesenta y tres, por lo menos. bueno, y Aramburu, que a él tampoco le parece que avalar a Isabel Bono -es un ejemplo, ¿eh?- le vaya a defraudar vender más patrias, que es buenísimo, además. y sigo con lo que te decía, que nosotros, al menos, podemos leer sus libros e ir tirando, pero no sé qué hará este hombre si no se lee, ni puede esperar un libro suyo nuevo en los anaqueles que, como él dice, hasta para suicidarse hay que tener ánimo… pobre Celso.

Belén Rubiano

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